Las civilizaciones Prehispánicas desde el año 1500 A.C. cultivaban y obtenían los beneficios del cacao, quienes lo consideraban como un regalo de los Dioses. El cacao genera el entorno ideal para el cabello, gracias a su nutritiva composición:
A.- Revitaliza y reconstruye
Su rica concentración de vitaminas A, E, minerales, lípidos y proteínas, lo convierten en el plan S.O.S. más efectivo para reparar el cabello dañado.
B.- Hidrata profundamente
Gracias a su elevado contenido de vitamina B, el cacao penetra profundamente y sella la fibra capilar, para humectar e hidratar desde la raíz hasta las puntas.
C.- Aporta brillo y suavidad
Los nutrientes esenciales del cacao consiguen cerrar la cutícula del cabello, creando una textura mucho más luminosa y suave.
D.- Evita el quiebre
Debido a su alto contenido de magnesio, el chocolate fortalece el cabello frágil, aportando mayor elasticidad, haciéndolo mucho más resistente ante el quiebre y la caída.